Equal Fest: el “golpe en la mesa” del talento femenino


Categoría: Música Publicado el: 28 septiembre, 2023
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“Para las que están pensando todos los días, ¿cuándo va a llegar mi oportunidad? Para todas ellas va este show hoy”. Lola Índigo dedicaba estas palabras a todas sus compañeras artistas y en especial, a aquellas que están empezando en el mundo de la música. El Equal fest llenó el viernes 22 de septiembre las calles de los alrededores del Wizink Center. Gente ilusionada y concienciada con la desigualdad dentro de la industria de la música hacía cola. Desde padres con sus hijos, hasta adolescentes cuya cara atisbaba que era su primer concierto.  El evento, celebrado por primera vez en España, comenzó a las 9 y contaba con 5 artistas en su cartel: Judeline, Natalia Lacunza, Ptazeta, Nathy Peluso y Lola Índigo. 

Según se apagaron las luces, las pantallas se volvieron completamente verdes y un cartel dejaba ver el nombre de la primera presentadora del evento: Zahara. No fue la única, durante toda la noche distintas artistas iban presentando a las compañeras que actuaban, entre ellas Ana Mena o Las Ginebras. 

La primera en estrenar el escenario esa noche fue Judeline. Solo 20 años y su primera vez en un escenario tan grande. Sin embargo, supo cautivar a todo el que la escuchaba con su voz y llenar el escenario con sus movimientos de manos elegantes y su perreo. Aunque no tiene mucha longevidad en la industria, la gaditana no dejó indiferente a nadie cantando las baladas de amor hacia su Canijo de la isla. 

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Natalia Lacunza salió al escenario con una de esas canciones que tienen un aura tan característica suya, “Tiene que ser para mí”. Poco a poco nos fue acercando hacia lo que va a ser su último trabajo, su sonido melancólico con un toque electrónico. Para terminar, presentó un tema inédito “Verdadero” que sale el 27 de septiembre, dos días antes de su nuevo disco. Como siempre, la exconcursante de OT hizo a todo el mundo cantar con ella y creó un ambiente mágico en el recinto.

A partir del final del segundo concierto, la atmósfera íntima y delicada que había en el escenario cambió por completo. Ptazeta irrumpió en el escenario con una energía sorprendente, aunque con pequeños problemas de sonido al principio. La artista cantó, bailó y se rio con el público, e hizo que a toda la audiencia le dieran ganas de irse de fiesta. Dejó a su salida un bonito mensaje apelando al ecologismo y respeto entre nosotros y con el planeta unido a un fuerte: “Vivan las mujeres”. 

Los dos platos fuertes que todo el mudo ansiaba por ver llegaron a las once de la noche. La pista estaba a reventar y la gente coreaba ya su nombre cuando en el escenario se iluminó una cruz hecha con focos. La melodía base de uno de sus temas más conocidos “Ateo” comenzó a sonar y en medio del escenario apareció ella: Nathy Peluso. La argentina no paró de bailar en ningún momento a ritmo de salsa, bachata y otros ritmos latinos, incluyendo en su repertorio su mítica BZRP Music Session 36. No necesitó ningún discurso para dejar claro que ella es pura reivindicación, sacando al escenario a un grupo de Drag Queens a desfilar al son de la música. En definitiva, un show corto pero intenso. 

El dragón, más conocida como Lola Índigo, eclosionaba en medio del escenario, de forma literal, para cerrar el festival. Del huevo del que salía la artista también emergieron muchos “temazos” que hicieron resonar el Wizink. El espectáculo, la calidad de sonido y de baile que ofrece tanto ella como su elenco es admirable. Un show con el que no dejas de cantar, pero tampoco de observar todo lo que sucede encima de la tarima. La artista remarcaba entre canción y canción la necesidad de que las mujeres tomen un peso importante en la música, y lo importante que es que todos incorporemos a nuestras playlist más mujeres.  

La noche del 22 de septiembre, todo Madrid se tiñó de verde porque como dijo Lola Índigo: “Esta noche es para las mujeres”. El festival ha sido un golpe en la mesa que ha dejado claro la calidad y dedicación de nuestras artistas femeninas, todas las que se suben a los escenarios a luchar por su posición y recriminar las injusticias de la industria y, sobre todo, para aquellas que todavía no tienen voz.

Fotografía: Miriam Olmo Bravo

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