Día 4 en Sitges 2022: La entrevista imprevista


Categoría: cine Publicado el: 13 octubre, 2022
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Sin haber dormido, llego al Meliá listo para entrar en la sala con un vaso desechable lleno de café. La cola en la puerta es larga para ser las diez de la mañana. El resto de compañeros de prensa me lanzan miradas diciéndome “te entiendo”.  Doy el último sorbo de cafeína, encesto el vaso de cartón en la papelera y entro a la sesión.

Sentado en la butaca me llega un mail al buzón. Me confirman que me han concedido una entrevista con Alberto Vázquez, director de Unicorn wars. La noticia me pilla por sorpresa. Tras ver la película esperaba que solo concediesen a medios grandes como diarios nacionales, televisiones o similares, pero supongo que aún no ha corrido la voz. La reunión con el artista es esta misma mañana, por lo que debo prepararla lo antes posible.

Empieza el pase de Leonor will never die, de Martika Ramirez Escobar, una propuesta sorprendente del cine filipino. La historia es sorprendente, pero lo mejor es su realización. Leonor, guionista de películas de acción clásicas, al puro estilo Corrupción en Miami, sufre un grave accidente y queda inconsciente. En sus ensoñaciones, se encontrará dentro de su obra inédita  conociendo así a su protagonista. El uso de cambios de resolución, de grano en la imagen, de la calidad del sonido,… entre el mudo real y sus visiones oníricas hacen de esta película una delicia.

Salgo de la sala corriendo para llegar al lugar de la entrevista. En los jardines del hotel Meliá me espera mi contacto que me confirma el tiempo de la entrevista. Me pide que me espere por la zona que me avisa cuando empiece mi turno. Mientras preparo las preguntas, veo a Robert Englund cruzar a dos metros de donde estoy para ir a sus entrevistas. Ayer presentó una película documental sobre Krueger y aún sigue por Sitges disfrutando el clima y el cine. Me parte no poder pararlo para hacerle dos preguntas. En otra ocasión será.

Me dan la señal y me dirijo a la mesa con Vázquez. La entrevista fluye perfectamente y el director demuestra su pasión por la animación y por su trabajo. Me explica las dificultades de trabajar con un equipo tan grande estando en pleno confinamiento. Cuando empezaron con Unicorn wars no esperaban, ni nadie, que una guerra empezase en Europa y ahora la obra adquiere más valor y profundidad, mostrando los dolores de la guerra y la tragedia bélica a un público joven y nuevo. También me confirma que está ya empezando el guion, las ideas iniciales de su siguiente trabajo, pero que aún no puede desvelar nada.

Tras más de quince minutos de charla con el director, me despido de él y reviso el material grabado. Recojo todo y salgo del Meliá. Toca comer algo y por la tarde sesión en la sala Brigadoon.

Llego a media tarde a la sesión de El ser, de 1982, dirigida por Sebastià d’Arbó. El conocido parapsicólogo de 74 años presenta personalmente la versión digitalizada de su película y nos cuenta a los asistentes los problemas que hubo en la recuperación de este material clásico del cine de terror español. La película es una delicia que en su momento fue incomprendida por su horror, más cercano al actual mostrado en películas de Balagueró o Plaza, pero que en esa época el público no apreciaba. Un viaje al pasado muy interesante.

Cansado por la noche en vela, cierro el día temprano para recuperar fuerzas. El festival no descansa y las calles y las salas siguen abarrotadas. Cierro los ojos repasando la entrevista improvisada. Mañana empieza el quito día y con él se viene más cine.

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