Día 3 en Sitges 2022: Llega la zombie walk


Categoría: cine Publicado el: 13 octubre, 2022
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Empieza el tercer día en del festival. Hoy es el día, es uno de los días que más gente hay en la ciudad. Es el primer fin de semana de este maratón de cine y eso se nota. Además, esta tarde, como parte de los actos adicionales a los pases de películas, se celebra la famosa Zombie Walk. Una procesión de no muertos que recorre el centro de la ciudad. Cientos de personas disfrazadas empiezan a inundar las calles ya de buena mañana para terminar el día con Sitges sumido en un apocalipsis zombi.

De buena mañana toca el visionado de Deadstream, de Joseph Winter y Vanessa Winter. El mismo director realiza el papel protagonista encarnando a un youtuber venido a menos que, en un acto de revivir su canal, hará un streaming en una supuesta casa encantada. Esta obra de humor contiene todo lo necesario para hacer estallar en carcajadas a la sala entera. Claramente, uno de los éxitos cómicos de este festival.

Con el almuerzo aún en la boca, llego a Saloum. Un western senegalés donde una pequeña banda de mercenarios, en medio de una huida en avioneta, debe realizar un aterrizaje forzoso en la zona de Saloum. Una vez allí, el líder propondrá pasar un tiempo escondidos en un pequeño retiro espiritual. Una historia de venganza y rencores con una fotografía y un montaje muy destacable.

Con la tarde llega Unicorn wars, de Alberto Vázquez. Una película de animación con una calidad apabullante en la que el autor y todo su enorme equipo de artistas han estado trabajando seis años. Aunque su premisa lo pueda parecer, una guerra entre ositos amorosos y unicornios, no es para nada apta para todos los estómagos. Una visión oscura de la guerra a la altura de grandes como Apocalypse now. Candidata indiscutible a vencedora del festival.

Aún conmocionado por trauma animado de la sesión anterior, llego a las calles cercanas a la playa de Sitges. Los últimos preparativos de la Zombi walk están terminando y cuesta moverse sin darse codazos con gente cubierta de sangre, vendajes y maquillaje facial. Un esperpento del horror zombi que se une a las macabras visiones de colores pastel sacadas de Unicorn wars que siguen rondando mi mente. Toca retirarse del bullicio para descansar y prepararme para esta noche donde la sesión empieza a la una de la madrugada y termina al salir el sol.

Llego a la sala Prado preparado para no dormir nada esta noche. La sesión maratón empieza con The price we pay, una película prescindible que no tiene ni un solo elemento distintivo. Una versión alternativa, o un mal homenaje, de Wolf Creek que no puedo recomendar. El segundo largometraje es The mole song final, de conocidísimo Takashi Miike, que pone punto final a la trilogía de The mole song. Esta última entrega mantiene, si no lo supera, el nivel de sus anteriores y representa el broche de oro a toda la historia. Termino el pase con Kappei, dirigida por Takeshi Hirano. ¿Qué pasaría si todos los luchadores entrenados de El puño de la estrella del norte viviesen en nuestros tiempos? Contestando en clave de humor nace esta película. Aunque en la recta final la calidad de la trama pierde su fuerza inicial, mantienen el tipo muy dignamente y termina siendo una obra recomendable para los fans de este gran clásico del comic japonés.

Salgo de la sala con el sol despuntando con sus primeros rayos. Miro el reloj que marca las siete menos cuarto. En tres horas y media tengo una sesión en Auditori, cruzando media ciudad. Tocará hacer un café rápido y empezar el cuarto día.

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