Crítica de Prey. (Predator, La Presa).


Categoría: Sin categoría Publicado el: 6 agosto, 2022
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Predator, otra de esas sagas que parecían malditas en las cuales tras su magistral primera entrega nunca jamás se había logrado no ya igualar si no intentar alcanzar el nivel de aquella. Pues bien, Prey, puede decirse que es la resurrección de la saga por todo lo alto. Y para ello esta vez se ha apostado por un proyecto mas contenido en cuanto a presupuesto, pero cuyo trabajo detrás denota cariño y un respeto sin igual por lo que Predator significa.

Tras las cámaras tenemos al director Dan Trachtenberg, que ya realizo un trabajo la mar de eficaz con Calle Cloverfield 10, también responsable de algunos capítulos de la brutal serie The Boys. Trachtenberg ha sabido sacar un partido enorme a los escenarios naturales en los que transcurre la película y ha sabido captar a la perfección el misticismo y misterio de los Yautja.

La trama de la película se ambienta hace 300 años en la nación comanche, por lo que puede decirse que es una especie de precuela de la original, allí Naru, una joven hábilmente dotada esta dispuesta a demostrar a su pueblo que puede ser una cazadora y guerrera a la altura de los mas feroces guerreros de su tribu. Para ello, emprenderá la búsqueda y captura de una peligrosa criatura que acaba de llegar del cielo. Es así como se inicia un juego del gato y el ratón, dónde se iniciará una lucha a vida a muerte entre Naru y el Depredador.

Cabe destacar la brillante introducción y presentación de personajes, pues la película se toma su tiempo en ello, en mostrarnos las costumbres y la vida de los comanches para así poder empatizar con Naru. Y aunque la llegada del Yautja a la Tierra se produce en los primeros minutos, otra de las cosas que me ha gustado es como al principio se dedica a cazar fauna local, sin ceñirse a los humanos. Es una faceta que no se había mostrado hasta ahora del Depredador, pero me ha encantado ver como recién llegado comienza a cazar otros animales de la región. Pero tranquilos, esto forma parte de la franquicia Predator, y pasado ese tramo inicial los enfrentamientos entre los humanos y el Predator no solo son diversos, si no brutales, gores, violentos y viscerales. No se escatima en mostrar desmembramientos, sangre a raudales, y ejecuciones varias.

La película tiene un gran sentido de la aventura, mezclándolo con dosis de terror y grandes cantidades de acción. Todo ello con sus buenas dosis de ciencia ficción. Es cierto que nos encontramos ante una criatura que ya todos conocemos, pero en esta película se ha logrado transmitir su presencia con el mismo misticismo y misterio que desprendía en la película original de 1987. Es el mismo Depredador de siempre, pero con cambios sutiles que lo convierten en una criatura mas visceral y primitiva, pues estamos hablando que tiene por delante 300 años de evolución para verlo como en la Depredador de 1987, y eso se traduce en un aspecto más primogenio y en un armamento que aunque claramente reconocible se percibe como mas primario y básico. Es igual de letal y de HDP, pero esto consigue que la balanza entre Naru y Predator se sienta algo mas equilibrada.

Amber Midthunder es la actriz encargada de dar vida a la protagonista, y la verdad que lo borda como la comanche Naru. Es un personaje con el que resulta fácil empatizar. Derrocha carisma y si me dicen que es la tatatarabuela de la teniente Ripley de Alien me lo creería. Resolutiva, decisiva, habilidosa y guerrera. Quizás uno de los personajes femeninos mas fuertes presentados en los últimos años, a la altura de lo que fue Furiosa en Fury Road por poner un ejemplo. Dane DiLiegro es el encargado de meterse dentro del traje de Predator, y la verdad que el tío con ese cuerpo y estatura consigue imponer respeto. Junto a ellos encontramos a los secundarios interpretados por Stefany Mathias, Stormee Kipp, Dakota Beavers, Harlan Blayne Kytwayhat y Geronimo Vela entre otros, y si bien es cierto que prácticamente todos solo sirven de carnaza para el Predator alguno como el que hace de hermano de Naru tiene también un buen desarrollo. Aún así todos cumplen correctamente.

Visualmente la película es un espectáculo, esos entornos naturales en los que transcurre son ideales para que Jeff Cutter nos presente una fotografía preciosista digna de enmarcar. Al mismo tiempo esos bosques espesos con esos enormes arboles son el escenario perfecto para que el Yautja inicie su particular carnicería. Un Yautja que da gusto ver moverse con esa agilidad entre los árboles y la vegetación.

La música de Sarah Schachner es efectiva, y acompaña muy bien a todas las escenas del film.

En definitiva, una película que hará las delicias de los amantes a las películas de supervivencia y que además por derecho propio se convierte automáticamente en la mejor entrega de la saga Predator tras la primera. Y es que son tan similares y al mismo tiempo tan diferentes que consigue demostrar lo mucho que esta saga, tratada con cariño y respeto, aún puede entregarnos.

Lo mejor: Prácticamente todo. El personaje de Naru es increíble. La presencia y aspecto mas primogenio del Predator. La brillante y preciosa fotografía. El gore y que no se corta con la violencia. Su sentido de la aventura. Los toques de terror y suspense.

Lo peor: Que un producto de tanta calidad haya ido directo a streaming, se merecía pasar por salas comerciales. Aunque bueno, egoístamente debo reconocer que a mi en particular ahora mismo me ha venido mejor así (de lo contrario mi actual contagio de Covid me habría impedido ir al cine a verla).

En definitiva, un señor peliculón, impresionante, cautivadora y que engancha de principio a fin. Para una experiencia completa y una mayor inmersión recomiendo verla en idioma comanche con subtítulos, aunque también se puede ver en Español o Inglés. Mi nota, un 9.5 sobre 10. Deseando repetir visionado durante este finde para fijarme aún mas en todos sus detalles. Y esperad que tras ello no le suba la nota a un 10. De lo mejor en lo que llevamos de año.

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