Amalgama: Diente por diente


Categoría: cine Publicado el: 9 junio, 2021
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Cuatro dentistas y una isla paradisiaca en el Caribe es lo único que necesita el director Carlos Cuarón para crear un entramado puzle repleto de giros argumentales, secretos y humor negro. Los doctores Hugo Vera (Miguel Rodarte), Saúl Bravo (Tony Dalton), Elena Durán (Stephanie Cayo) y Chema Gómez (Manolo Cardona) abandonarán sus consultas para adentrarse en el paisaje caribeño y dejarán a un lado a sus pacientes para ocuparse de las caries que corrompen sus vidas.

Como bien afirmó el director Carlos Cuarón durante la rueda de prensa que se realizó en el 24 Festival de Málaga, tras el pase del largometraje: “La trama de Amalgama, a pesar de los escenarios que la rodean, podría pertenecer a una obra de teatro”. Y es que, aún contando con unos paisajes impresionantes que podrían haber sido el foco central de la historia, la isla caribeña pasa casi a segundo plano y, donde verdaderamente reside el alma de Amalgama, es en el guión y la dinámica entre los personajes.

El dolor que contienen los cuatro protagonistas, los problemas a los que no se terminan de enfrentar en sus realidades alejadas de la isla, las crisis amorosas y familiares que sufren con sus seres queridos y las intenciones ocultas y secretos que esconden frente a los otros colegas de trabajo desarrollan una dinámica in crescendo entre estos dentistas. Como afirmó Carlos Cuarón en la rueda de prensa: “El nombre del filme ya lo dice. La película es una amalgama de personajes, problemas y errores que generan una trama. Amalgama es una mezcla de cuatro vidas muy distintas llenas de dolor”.

Aunque el escenario está en un segundo plano, la fotografía es impresionante gracias a las puestas de sol y a la naturaleza tropical, que aportan color y belleza estética. El paisaje complica la trama en determinados puntos de la película y, durante el último acto, la meteorología caribeña parece acompañar a los acontecimientos que suceden con una simbólica coreografía de truenos, relámpagos y tormentas.

Durante todo el filme, el espectador se mantiene al borde de la butaca, aunque aparentemente no sucede nada más allá de las conversaciones de los dentistas. Esta tensión omnipresente en la película se debe a la inquietante y particular banda sonora y al simbolismo oculto que parece residir en el guión y en el entorno de los personajes. Amalgama capta tu atención y no te la devuelve, haciéndote sentir constantemente que algo se avecina a la vuelta de la esquina.

En cuanto a la interpretación, cabe destacar el excelente trabajo de los cuatro actores, resaltando especialmente la organicidad y veracidad en el trabajo de Stephanie Cayo y Tony Dalton.

En conclusión, Amalgama es idónea para los amantes del humor negro y para los que quieran ver algo diferente. La película propone que revisemos las caries de nuestra vida y que les pongamos unos empastes, una solución, aunque duela. Nunca una visita al dentista mereció tanto la pena.

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